Pepa Rodríguez: “Solo un 30% de las personas sin hogar ejerce la mendicidad”

El programa diocesano de “Personas sin Hogar” ocupa un lugar prioritario entre las acciones que Cáritas Diocesana de Getafe junto con la Comunidad Religiosa de las Hermanas Mercedarias de la Caridad llevan a cabo por las personas que viven de forma extrema la exclusión social y las consecuencias negativas de una sociedad moderna. Pepa Rodríguez es una de las responsables del Albergue “San Vicente de Paúl”, por donde cada año pasan más de 900 personas y se sirven unas 8000 comidas. Además, se trabajan con ellos aspectos fundamentales del área laboral y social: recuperación de hábitos de trabajo, formación y orientación laboral, habilidades sociales y de convivencia. Durante el curso 2011 participaron 34 personas en el Programa de Atención Integral, de los cuales 25 han conseguido o siguen luchando por conseguir su autonomía personal.

1. ¿Cuándo nació el albergue San Vicente de Paúl y cuáles son sus objetivos?

El Albergue lleva trabajando por y para las personas sin hogar desde hace más de 25 años. El padre José Ramos puso los cimientos de lo que hoy en día es un referente de solidaridad ribereña. En 1996 Cáritas Diocesana y las Hermanas Mercedarias de la Caridad, asumieron la gestión y dirección del centro. Los objetivos generales son mejorar la calidad de vida de estas personas y fomentar la normalización y su autonomía personal.

2.  ¿Cuál es la capacidad de personas en el albergue?

El Albergue cuenta con 20 camas para personas mayores de 18 años. Unas diez camas se destinan a acogimiento de emergencia de tres días, y las otras diez se destinan al programa de atención integral. Este servicio se complementa con servicio de comedor, de ducha, de atención social y de apoyo al tratamiento sanitario, entre otros.

  3. ¿Son servicios de corta estancia?

El 50% de las plazas están destinadas al alojamiento de emergencia, una estancia de tres días. Las otras 50% lo ocupan los integrantes del Programa de atención integral, cuya duración se determina según cada itinerario personal.
4.  ¿Además de este servicio contáis con algún otro tipo de asistencia como un taller Ocupacional?

Contamos con un piso de apoyo a la reinserción para personas que han terminado el programa de atención integral en el albergue y organizamos talleres de carácter no formal dentro del Centro. Para actividades formales contamos con los recursos públicos y privados del municipio: ONG´s, Escuela de Mayores, INEM, etc.

5. ¿Creéis que los Servicios de Bienestar Social deberían hacer más esfuerzos a la hora de evitar la mendicidad de las personas que viven en la calle?

La propia pregunta demuestra la vinculación que se tiene habitualmente de las personas sin hogar con la mendicidad. Según la última estadística del INE sólo un 30% de las personas sin hogar ejerce la mendicidad, el otro 70% son personas con escasos recursos económicos que no necesariamente están sufriendo un problema de singogarismo. Es muy frecuente que erróneamente se asocie a éste colectivo con esa actividad, pero debemos saber que no son mendigos, vagabundos, transeúntes; son personas sin hogar y cada una presenta una historia y una situación distinta. Aclarado esto, sí que pensamos que desde los servicios estatales se podrían poner en marcha mejores y más planes de erradicación del sinhogarismo, que deberían partir de una mejora en la política social. Se hace incidencia en la necesidad de pasar de recursos y actividades centradas en el asistencialismo, a planes integrales de inserción que busquen la normalización de vida y no simplemente paliar las necesidades básicas por un corto periodo de tiempo.

6.  ¿Con la crisis habéis notado un aumento de personas que necesitan de vuestros servicios? ¿Por qué?

Directamente no hemos recibido un mayor número de demandas, pero sí estamos percibiendo un cambio del perfil de solicitantes de alojamiento. La media de edad está disminuyendo y cada vez son hombres con mayor cualificación y escasa trayectoria de exclusión los que quedan en situación de calle.

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