Asociaciones que echan el cierre

Despiece Inmigración/ Vanesa Barriga

Los inmigrantes no son sólo los que mas sufren las consecuencias de crisis económica en España. Muchas asociaciones que les ayudaban a integrarse en el país también están echando el cierre. Un claro ejemplo es el de la asociación intercultural MIDRASHIC, situada en la localidad de Gandia, que ya ha visto como han tenido que cerrar el centro desde donde apostaban por la integración social, al no poder sufragar los gastos de alquiler del mismo.

El anterior gobierno de la ciudad, a través de un convenio, pagaba el alquiler del local, el resto se conseguía a través de cuotas societarias, donaciones, convenios de colaboración, subvenciones y de la inestimable labor del voluntariado que tanto hace. “Aquí teníamos personas con un gran valor humano que colaboraban por una labor altruista, eso era lo más importante para sacar la asociación adelante”, resalta Rubén Cisario, tesorero de la asociación.

Sin embargo, hace apenas tres meses que ese convenio ha desaparecido. El nuevo gobierno ha creído conveniente no seguir pagando los gastos de arrendamiento del local.

Para ello, el consistorio les asignó otros despachos para trabajar, pero muchos de ellos, no están acondicionados con material informático, esencial para “hacer por ejemplo una consulta sobre la Ley de Extranjería o realizar cursos de formación que la Conselleria demanda a los inmigrantes para concederles sus permisos de residencia”, destaca Sandra Luz Souto, secretaria de la organización.

Los responsables de la asociación MIDRASHIC siguen luchando para que se reconsidere la decisión ya que “funcionábamos como un nudo sociativo con el resto de organizaciones de la localidad y es una pena que todo esto se pierda”, asegura Sandra Souto.

 Cambio de prioridades

La crisis económica y financiera internacional ha obligado a las instituciones económicas y gobiernos de muchos países a adoptar muchas medidas para afrontarla. Sin embargo, no hace falta irse muy lejos para observar que, de alguna forma, la protección del inmigrante ya no es una prioridad política.

Parece ser que las preferencias han cambiado ya que los organismos institucionales se excusan diciendo que el proceso de acogida de inmigrantes ha pasado a otra etapa, es decir, que se debería normalizar los servicios para todos los ciudadanos por igual.  No obstante, desde la agrupación intercultural, consideran que esta no es la verdadera realidad ya que  “no todos los ciudadanos tenemos las mismas oportunidades porque las personas que vienen de otros países de repente se encuentran sin saber ni siquiera donde acudir”, explica el tesorero de MIDRASHIC.

Y es que desde la asociación no quieren decantarse por ningún partido político, ya que “nosotros trabajamos para y por las personas y no para el político de turno”, dice Sandra Luz Souto.

Las verdaderas consecuencias de todo esto, es que se perderán numerosas actividades de formación y de asesoría en materia de inmigración en el municipio, cuya cifra de inmigrantes en paro es la más alta de toda la comarca de la Safor. En concreto, según el informe de la realidad migratoria de la ciudad, el 48% de los inmigrantes residentes en la localidad se encuentra en situación de desempleo.

No obstante, los responsables de MIDRASHIC no van a tirar la toalla ya que hace aproximadamente un mes se encuentran inmersos en un nuevo proyecto, una Escuela de Acogida. Los objetivos de una escuela son ofrecer unos cursos para inmigrantes que se imparten con la finalidad de dar a conocer la cultura, lengua y comportamientos básicos exigidos por la comunidad de ciudadanos y las leyes. Asociaciones de distintas ciudades ya han llevado a cabo estas iniciativas. Por ejemplo la Fundación Elche Acoge ya lleva cuatro ediciones ofreciendo estos cursos que subvenciona la Generalitat Valenciana.

Ellos también pierden

Inmigración/ Vanesa Barriga

El drama del paro en España sigue siendo uno de los temas más preocupantes de la población y parece que irá para largo, tanto que el pasado 20 de noviembre, se produjo unas adelantadas elecciones generales con el propósito de cambiar la situación de crisis en la estamos inmersos. En muchas ocasiones, se escucha al nuevo presidente en sus “apasionados” discursos repitiendo orgulloso que tiene la solución a todos los problemas, pero, ¿es eso cierto o una prueba más de la esperanza a la que debemos someternos día a día?.

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